Los pigmentos en el mundo romano 1

La conquista de Egipto por Grecia no hace que se acaben las innovaciones y permite que avance el genio inventivo de las dos civilizaciones reunidas. Roma cosecha esta herencia y la hace provechosa en las provincias de su imperio.

Cuando se redescubrieron en el siglo XVIII las decoraciones murales de Pompeya y de Herculano fue un verdadero éxito, ya que  el estado de conservación de las pinturas eran tan excepcional que no hubo duda que los antiguos tenían un secreto. Los estudios realizados acerca de este tema se encuentran entre los primeros trabajos dedicados a lo que hoy se llama la arqueometría, es decir  la aplicación de las ciencias físicas al estudio de objetos antiguos.

pintura-romana

Estas pinturas en la mayoría de los casos son frescos, es decir pinturas que se realizan sobre un mortero de cal fresca. Esta técnica tiene la gran dificultad que no permite al pintor realizar ninguna rectificación e impide el uso de algunos pigmentos (el blanco de plomo o el índigo en pan) pero en contrapartida permite una excelente conservación de la capa pictórica.

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Ésta se encuentra sellada por el vidriado que se forma en el momento del secado, que en realidad es una carbonatación. Aunque la cantidad de territorio era inmensa desconcierta la uniformidad de los materiales coloreados y de las técnicas pictóricas empleadas; por ejemplo el mismo azul de Alejandría se puede encontrar en Bretaña, en las Galias, en Rumanía y en países escandinavos que  se conocen millares de ejemplos repartidos alrededor del todo el mundo romano.

Los pigmentos utilizados son bien conocidos: pigmentos ocres, amarillos o rojos, blancos de carbonato de calcio o de arcilla y negros de carbono. Algunos paneles más lujosos utilizan pigmentos más costosos como el azul de Alejandría o el bermellón de cinabrio como por ejemplo la casa de los misterios en Pompeya.

Dos colores interesantes a observar serían el violeta y el verde. Los colores violetas se obtienen a partir de los hematites rojo y  naranja cuyos cristales se agrandan por el calentamiento. También hay otros tipos de violetas compuestos que son mezclas de azul de Alejandría y del ocre rojo. En el caso de los verdes los cretenses y los griegos llegan a utilizar mezclas o superposiciones de amarillo y azul. Los romanos sin embargo utilizaban tierras verdes, las tierras verdes son rocas  ricas en arcilla os verdes como la glauconita, celadonita o clorita.

azul alejandria

Las glauconitas se forman en el seno de los sedimentos de los mares fríos, abundan sobre todo en Francia son de color verde pálido y poco apreciadas por los pintores. En cambio las celadonitas son de un verde pálido tirando al azul y son muy valoradas por los artistas, son también muy escasas y muy pocos los yacimientos explotables. Dos de ellos son muy relevantes como el de Chipre y el de monte Baldo cerca de Verona.

Glauconita pigmento

La pobreza de paleta de colores que ofrecían los pigmentos minerales pronto llevó a intentar sintetizar pigmentos a partir de colorantes recurriendo para ello tanto o al origen animal como el vegetal llamaron a este tipo de pigmentos tan particulares lacas

Referencias- Historias de los pigmentos y colorantes por Francois Delamare y Bernard Guineau.

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