Nuestro hormigón impreso es un caso perdido

Hola de nuevo, hoy quiero retomar el apartado de las resinas para hablar de algunas causas que nos llevan a dejar por imposible el caso de nuestro hormigón impreso. Si revisáis los comentarios de nuestro blog podréis comprobar cómo son numerosos los casos de una mala aplicación de un hormigón impreso. Si a esto sumamos un mal uso y un mal entendimiento de los productos selladores (resinas), nos llevarán a situaciones en las que ya no sabemos qué hacer con este pavimento y se acaba cambiando por otro.

 

Cuando hay problemas a la hora de realizar un suelo de hormigón impreso, bien sea por la climatología, una mala ejecución, colores equivocados etc. etcétera, la solución que intentan algunas empresas pasa siempre por otra mano de resina, bien transparente o pigmentada.

El mal uso de estos productos al entenderlo como un producto de capa (para entendernos que puedo aplicar nuevas capas de producto cuando sea necesario), provoca problemas en los pavimentos de sobra tratados en este blog como son las manchas blancas, suelos pegajosos, desconchones y otros.

Este año que acaba he recibido muchas consultas acerca de esto, y puedo asegurar que en muchos casos se ha hecho oídos sordos a mis consejos de no aplicar nuevas capas de resina a suelos recién hechos con un tratamiento ya. También he recibido lamentos posteriores porque han comprobado que el remedio ha sido peor que la enfermedad.

Aunque suene un tanto impopular, y más por la forma que en España habitualmente se trabaja el hormigón impreso en España, no se puede esperar que el hormigón impreso sea un producto de “brillo” permanente. El brillo de un hormigón impreso como he hablado en otros artículos no viene sólo de la resina. Un suelo bien realizado, con su perfecta capa de rodadura y perfecto acabado tiene ya un cierto brillo. Por esta razón en los suelos con malas terminaciones, hay una búsqueda desesperada de suplirlo con la resina, y ahí vienen todos los problemas.

Para las personas que estén pensando en instalar un suelo de hormigón impreso, sean conscientes que no pueden esperar un brillo constante en el tiempo como por ejemplo en una cerámica satinada. Si este es su deseo es mejor que o consigan que le realizan el trabajo unos grandes profesionales (no es tarea fácil), o creo que es mejor buscar otra alternativa.

Regresando al caso concreto de la resina, en suelos realizados de una forma mediocre, a los cinco meses el usuario está deseando aplicar otra mano de resina. Recibo muchas consultas acerca de esto y mi respuesta es la misma. En gran parte de los casos no recibo nuevas noticias hasta que algunas personas me comentan que desoyendo mis consejos aplicaron una nueva mano de resina y el suelo se puso de color blanco, o se pegaban las ruedas del coche, etc, etc

Si nos han realizado un pavimento de forma mediocre, con poco color y poroso, podremos mejorar su aspecto con una resina, pero lógicamente las resinas van perdiendo fuerza con el paso de los meses, y habrá que acostumbrarse a un aspecto poco brillante, hasta que llegue el momento para un nuevo mantenimiento del hormigón impreso, alrededor de los dos años en exterior.

Pero esto no se respeta a veces, y al año se aplica otra capa de resina porque el suelo no brilla (esto no quiere decir que la resina ya no esté), y entonces el suelo toma un ligero velo blanco (por el mal agarre de la resina). Entonces recibo este tipo de consultas y me preguntan si tengo alguna resina buena que lo arregle, o que productos debo echar encima. Cuando explico la realidad de la situación la respuesta que muchas veces recibo es: bueno ya, pero que resina debo echar? Lamentablemente no se entiende ni se aceptan las limitaciones de estos productos selladores, pero señores así funcionan, o al menos así lo entendemos aquí.

Recibo respecto a este tema cuando se ha aplicado en un suelo recién hecho una capa deficiente de resina lo que se puede hacer al respecto. Como trato en otros artículos las opciones posibles son dos:

 

Realizar un decapado del suelo. Ojo, esto no es aplicar salfumán (el salfumán no ataca la resina), o darle una mano de disolvente por encima. Si vuestro pavimento ha recibido dos manos de resina o más y se ha llegado a poner de color blanco o pegajoso, el decapado debe ser a conciencia con los productos adecuados y cepillando hasta que nos aseguremos que ha desaparecido toda la resina anterior. De otro modo cuando apliquemos de nuevo la resina puede volver a ocurrir lo mismo, por lo que dejamos nuestro hormigón como un caso imposible.

Dejar el paso del tiempo. La otra posibilidad es simplemente esperar a que la resina vaya desapareciendo, lavando a menudo con agua a presión.

Sé que ninguna de las dos opciones suena muy halagüeña, por eso es muy importante el buen uso de las resinas. Observo cómo se vende este producto en el mercado y en muchos casos lamento comprobar que se ofrece sin advertir de las posibles patologías de un mal uso o de un abuso. Aquí no tenemos la misma filosofía, aunque eso haga que a veces perdamos ventas, pero a la larga compensa.

Aunque un hormigón impreso se haya realizado con poco color y con un acabado poroso, si mantenemos un correcto mantenimiento sin estar tan pendientes del brillo que tiene constantemente, puede tener una larga vida antes de cambiarlo prematuramente por otro tipo de pavimento.

¡Hasta otro artículo saludos y gracias por leerlo!!

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